Biofilia, la palabra de moda y diseño biofílico, una oportunidad para la jardinería

Biofilia: “Conexión biológica innata entre los seres humanos y la naturaleza”

La biofilia “nos ayuda a explicar por qué el fuego crepitante o las olas reventando nos cautivan; por qué una vista al jardín puede mejorar nuestra creatividad; por qué las sombras y las alturas nos infunden fascinación y miedo y por qué la compañía de animales y pasear por un parque tienen efectos reparadores y sanadores”.

 

A estas alturas del milenio, quien más y quien menos ya ha experimentado el diseño biofílico. En mi caso, por ejemplo: voy a la dentista, me ordena acomodarme en su particular potro de tortura y abrir la boca y, con suavidad y ambas manos, coloca mi cabeza de tal forma que a ella le es fácil hacer su trabajo y yo me quedo con la mirada dirigida inexorablemente hacia una marina muy buena que cuelga de la pared de la consulta. Otro ejemplo, voy al cirujano maxilofacial y en la elegante sala de espera del sótano, junto a quirófanos, los pacientes reposan en lujosas tumbonas, música suave, luz difusa y un enorme monitor que retransmite en bucle imágenes de un plácido acuario.

Estas dos representaciones de la naturaleza, la marina y el acuario, no están ahí por casualidad. Ambas son intervenciones de diseño biofílico. Dicho en términos (muy) generales, están basadas en una obviedad: la naturaleza nos hace bien.

Por eso tampoco es casualidad tropezármelas en espacios sanitarios. Durante los largos minutos de espera a que la dentista concluya, no me queda otro remedio que observar aquel mar profundo, embravecido pero sin visos de tormenta, rico en azules, lleno de luminosas salpicaduras y nacaradas espumas y, a ratos, consigo, casi, olvidar la que la dentista tiene liada. Esa es la función de ese cuadro en ese preciso lugar, relajarme, calmarme, distraerme. Igual que el acuario, espacio libre de depredadores, un jardín sumergido, silencioso, calmo y seguro, tiene como función aliviar a las personas ansiosas o doloridas que esperan o se recuperan del pinchazo.

 

Un restaurante, una oficina, un comedor de empresa, un hospital, una escuela, un gimnasio.

¿En qué consiste el diseño biofílico?

Consiste en recrear, a través del diseño del espacio construido, esa conexión innata con la naturaleza a fin de experimentar sus efectos reparadores sobre distintos sistemas biológicos humanos.

¿Está respaldado científicamente? Pues sí, existen numerosos, recientes y metodológicamente rigurosos estudios. “La evidencia empírica muestra que las emociones positivas, la restauración mental y otros beneficios ocurren en tan poco tiempo como 5 a 20 minutos de inmersión en la naturaleza”. Entre otros ejemplos, se han demostrado vínculos entre la naturalización del espacio de trabajo y la mejora de la productividad de quienes trabajan (Browning y Romm, 1994; Heerwagen y Hase, 2001). O, en espacios sanitarios, se han comparado las tasas de recuperación de pacientes con y sin vistas a la naturaleza (Ulrich, 1984). (1)

El diseño biofílico pretende “reducir el estrés, mejorar nuestra creatividad y claridad al pensar; mejorar nuestro bienestar y acelerar los procesos de curación”. Actualmente, se considera estrategia ampliamente aceptada para reducir el estrés en los espacios de trabajo, de espera, etc, mejorar el rendimiento laboral y estudiantil, favorecer la recuperación de personas convalecientes, fortalecer la cohesión social y en general, impactar positivamente en la salud y el bienestar de las personas y las comunidades.

Patrones de diseño biofílico

El diseño biofílico considera 3 categorías de intervenciones y 14 patrones útiles, herramientas con las que la jardinería está más que familiarizada, que pueden guiar en el diseño de la mejor solución para cada espacio y para cada persona usuaria de cada espacio.

1. Naturaleza en el espacio : exige la presencia directa, física, viva y efímera de la naturaleza en el espacio construido. (Conexión visual, conexión no visual, estímulos sensoriales no rítmicos, variaciones térmicas y corrientes de aire, agua, luz dinámica o difusa, conexión con sistemas naturales)

2. Analogías naturales : representaciones orgánicas de la naturaleza, no vivas, como la marina o el acuario, o el jardín seco de mi japonés favorito, el empapelado de la zumería , sus muebles de bambú, y mil etcéteras, (materiales, formas, orden) que si nos fijamos encontramos con frecuencia.

3. La naturaleza del espacio : configuraciones espaciales que imprimen a los recorridos estímulos naturales (panorama, refugio, misterio, riesgo/peligro)¡

(Para más jugosa información, recomendamos la lectura de 14 patrones de diseño biofílico, de donde hemos extraído las citas de este artículo.)

Nuevas oportunidades para la jardinería

El diseño biofílico invita a la jardinería a los interiores de los edificios, al aula, al spa, a la biblioteca, al gimnasio, a la tienda, a la sala de espera, a la oficina, al hospital, al restaurante, a la estación… También, emergencia climática y sostenibilidad obliga, a las fachadas y a las cubiertas de cualquier edificio o infraestructura urbana adecuada.

A estas alturas del milenio, estamos lejos de aquel jardín cerrado, limitado, espacio de ensueño paradisíaco ajeno a nuestros recorridos habituales. El reto es naturalizar el espacio construido, el espacio que usamos cotidianamente, un espacio urbano continuo que exige un continuo de intervenciones jardineras.

Eso sí, sostenibles y adaptadas a las infraestructuras urbanas existentes, a los usos asignados a los espacios, a la experiencia de numerosos usuarios, a las necesidades de las comunidades y a las exigencias de una crisis medioambiental contra la que debemos combatir. Cuestión biofilia y diseño biofílico, los principios teóricos están claros, las estrategias y herramientas definidas y accesibles, ahora solo falta implementar esos saberes.

“Las intervenciones de diseño biofílico están basadas en las necesidades de una población específica en un espacio particular”. Cada persona es distinta y cada persona tiene una experiencia de usuario diferente o la experiencia cambia con el tiempo. El diseño biofílico obliga a la jardinería a la innovación, en busca de las prácticas más sostenibles y una cada vez mejor experiencia de usuario.

Conclusión

Cada lugar es distinto y cada contexto ofrece un sinnúmero de oportunidades de integrar la naturaleza en nuestro espacio construido. Encontrar “la mejor solución para cada espacio y para cada persona usuaria de cada espacio “ es la fortaleza de las pymes, profundas conocedoras de lo local, en contacto directo con las personas usuarias y capaces de escucha profesional y atención personal.

(1)“La mayoría de la evidencia relacionada con la biofilia puede vincularse a investigaciones de uno o más de tres sistemas generales cuerpo-mente: cognitivo (agilidad mental y memoria, habilidad para pensar, aprender y producir lógica o creativamente), psicológico (adaptabilidad, alerta, atención, concentración, emoción y estado de ánimo) y fisiológico (sistemas auditivo, musculo-esquelético, respiratorio, circadiano y confort físico en general)”.

 

 

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