Anomalías estadísticas de la Jardinería

En fechas navideñas, frecuentemente clasificadas como “significativas”, y a modo de felicitación, hablemos de algunas peculiaridades de nuestra profesión.

Medir el bienestar emocional que produce la jardinería

El Departamento de Ingeniería Civil y Ambiental de la Universidad de Princeton, EEUU, ha realizado un estudio pionero sobre el bienestar emocional (emotional well-being, EWB) que produce la jardinería urbana doméstica. El estudio desarrolla protocolos para medir el EWB que produce la jardinería doméstica comparándolos con otras actividades cotidianas y de ocio.

Hace 20 años que se desarrollan herramientas estadísticas para medir el Bienestar Subjetivo, individual y comunitario (BS Individual, en términos de Bienestar cognitivo -qué pienso de mí-; Bienestar emocional -cómo me siento-; y Significación -qué sentido le veo a lo que hago-; y BS Comunitario en términos de Cohesión social y Equidad) pero es la primera vez que se aplican a la práctica de la jardinería urbana doméstica. Ahora que por fin comienza a hablarse con una cierta soltura de beneficios ecosistémicos de la infraestructura verde, demos un siguiente paso y hablemos de Bienestar Subjetivo cuantificable “puro y duro”.


El estudio

Específicamente, el estudio tiene tres objetivos de investigación:

  1. comprender el compromiso (tiempo dedicado a la semana y frecuencia) con la jardinería, en el contexto del tiempo dedicado a otras actividades,
  2. medir el EWB que proporciona la jardinería doméstica y compararlo con otras actividades,
  3. enfocarse solo en la jardinería doméstica para explorar cómo la EWB de los participantes que se dedican a la jardinería varía según el tipo de jardinería, nivel de ingresos, el tipo de barrio y la compañía o no de otras personas mientras se practica.

Se utilizó un DRM (Day Reconstruction Method), un método de encuesta que evalúa cómo las personas emplean su tiempo y cómo experimentan las diversas actividades y entornos de sus vidas. Participaron 370 personas, de las que 118 (32%) practicaban la jardinería doméstica. Se evaluaron 15 actividades diferentes, cotidianas y de ocio que cualquiera practica en su día a día. Los datos se recopilaron en el transcurso de una semana a través de una aplicación móvil instalada en un teléfono proporcionado a las personas participantes.

Se calcularon cinco medidas para cada participante y actividad: afecto neto promedio, felicidad promedio, significado promedio, la frecuencia de experimentar emociones positivas máximas (felicidad y significado).

Los resultados

A ninguna de las personas de la profesión nos van a sorprender los resultados pero resulta reconfortante que estos sesudos estudios científicos nos den la razón. ¡Ya verán, amig@s! Destacan cuatro conclusiones clave que demuestran que la jardinería es una actividad singular respecto a otras actividades cotidianas.

La jardinería doméstica se asocia con un EWB alto, similar a montar en bicicleta, caminar o salir a cenar. ”Es de destacar que la jardinería se encuentra constantemente entre las cinco actividades principales asociadas con un afecto neto promedio alto, una felicidad promedio y puntajes promedio de significación altos, así como la frecuencia para experimentar la máxima significación.”


“Entre las tres medidas promedio de emociones (afecto neto, felicidad, significado), la jardinería se encuentra entre las 5 mejores de las 15 actividades evaluadas. Estas tres métricas promedio indican que la jardinería está a la par con salir a comer, caminar y andar en bicicleta. Nominalmente, la jardinería ocupa el cuarto lugar en cuanto a afecto neto promedio y felicidad promedio (centrándose en esa sola emoción), mientras que ocupa el segundo lugar en significado promedio”. El primero, si exceptuamos las actividades de ocio (que son las más valoradas en todas las métricas, una conclusión que no hacía falta que Princeton confirmara).


La horticultura se asocia con un EWB más alto que la jardinería ornamental. Fácil de explicar en términos de mayor significación asociada a la producción de alimentos.


El EWB no varía al jardinear en compañía o en soledad. “Otros estudios confirman que las experiencias basadas en la naturaleza no necesitan compañía para producir beneficios de EWB (Korpela, 2014). Por lo tanto, nuestro estudio muestra de manera interesante que un EWB alto, acorde con los niveles de EWB asociados con andar en bicicleta y caminar, se puede lograr en casa mientras se trabaja en el jardín solo.”


La jardinería doméstica es la única actividad, en este estudio, donde las mujeres y los participantes de bajos ingresos reportan un EWB más alto que los hombres y los participantes de ingresos medios / altos, respectivamente. “Estos resultados plantean cuestiones de equidad interesantes sobre en qué actividades invertir para crear ciudades más habitables y equitativas, porque nuestros hallazgos indican que la jardinería doméstica fue la única actividad que benefició de manera desproporcionada a las mujeres y a los participantes de bajos ingresos.”

Conclusión

A la gente de la profesión quizás no nos cueste identificarnos con estos resultados. Cuestión felicidad, “los agricultores sabemos que dos y dos son tres y medio”. ¡Qué nos van a contar de “felicidad máxima” en una profesión en la que cuando no es inclemencias meteorológicas, es plaga, normativa, o todo junto! Así que nuestra felicidad, frecuente y plena, tiene un punto de inquietud.

Sin embargo, somos conscientes de algo muy importante: nuestra profesión ha proporcionado una imagen universal del sentido y significación de la vida, plantar un árbol que disfrutarán los nietos de alguien, una acción sencilla y generosa que trasciende los límites del propio tiempo.

Felicidades a todas las personas que trabajan en el sector verde y desear que en 2021 el talento de nuestras empresas se vea recompensado con las oportunidades que merecen.

¡Suerte!

Laura Pou Manjón en Yo soy Jardiner@, una iniciativa de AMJA

A invitación de AMJA, profesionales de reconocido prestigio expresan el orgullo de ser Jardiner@. Hoy, Laura Pou Manjón.

Hoy entrevistamos a Laura Pou Manjón. Su amplia visión y creatividad en fusión con la arquitectura la ha llevado a realizar proyectos de enorme belleza. Tiene pasión por la jardinería, a la que considera un artículo de lujo esencial en la vida de todos y una necesidad social, porque “no hay nada más social que un artículo de lujo al alcance de todos”.

Ha creado numerosos espacios que destacan por su limpieza de líneas, en donde color, textura, aroma y sonido son tratados en profundidad.  Jardines privados y públicos, para un jeque árabe, para persona con discapacidad visual y el Orquidario de Estepona, por nombrar algunos. Es socia fundadora de Nóbilis Arquitectura del Paisaje, Presidenta de la Asociación de Empresarios para la Vivienda de Alta Calidad (DOM3) y conoce como nadie la complejidad de la jardinería de la Costa del Sol que, con sus controversias, no cabe duda que representa la calidad e innovación de la jardinería andaluza. 

En AMJA queremos destacar la importancia de la profesión de la Jardinería en sus múltiples facetas y difundir la Jardinería como un concepto primordial para la vida en la ciudad. 

Con este programa YO SOY JARDINER@ queremos dar a conocer a hombres y mujeres jardineros, empresarios, científicos, técnicos, diseñadores, arboristas, expertos en riegos, botánicos, especialistas en plagas y enfermedades, consultores, viveristas… y poner en valor una profesión histórica que repercute enormemente en la salud de los ciudadanos.

LAURA POU MANJÓN. Paisajista. Socia fundadora de Nóbilis Arquitectura del Paisaje. Presidenta de la Asociación de Empresarios para la Vivienda de Alta Calidad (DOM3)

¿Por qué es usted Jardinera?

No encuentro un mejor lugar para desarrollar mi carrera profesional que entre las plantas y rodeada de naturaleza. El olor de la tierra en cualquiera de las estaciones del año y participar de la evolución de una idea de manera tan clara y rápida me hacen feliz.

Cuando enfermamos vamos al médico.  ¿Piensa que la sociedad en general es consciente de que las plantas aportan salud? ¿Hemos sabido explicar a la sociedad nuestra profesión?

Creo que la gente es mucho más consciente de lo que pensamos, otra cosa muy diferente es que lleven a cabo lo que sus mentes albergan. Esto ocurre en todos los ámbitos de la vida.

En cualquier caso es una actitud frente a la manera de enfrentarse a los diferentes retos que se nos presentan. A veces resulta descorazonador presenciar como uno intenta mejorar el lugar donde vive y los que, se supone, deberían ayudar con medios y hechos, ponen palos en las ruedas… la historia de nunca acabar…

Y con respecto a la segunda pregunta, no, definitivamente no. Aunque yo soy poco de explicar y mucho más de mostrar.

¿Por qué nos atraen las plantas?

Las plantas comparten con nosotros los mismos lugares, comparten los mismos nutrientes, comparten el mismo aire y nos regalan momentos de extraordinaria belleza con muy poco esfuerzo. No sé qué más se puede pedir.

No chillan ni increpan, no desobedecen (a primera instancia) y llenan momentos de vacío personal en gente que está sola o en su soledad son un extraordinario compañero de vida.

Hablemos de usted. ¿Cuándo supo que era Jardinera?

Creo que tendría 7 años cuando mi abuelo materno me regaló un invernadero de cristal que, a mí me pareció un palacio. Dentro de él y sobre sus balditas y mesas, cortaba pedacitos de plantas y las hacía crecer en macetitas. Aquello era todo un milagro. Las muñecas no tragaban las cucharadas de comida que les daba y esos pequeños trocitos ¡crecían!

Con la pandemia ha habido muchos cambios. ¿En qué cree que ha afectado a los jardines?

Quizás no se entienda lo que voy a escribir pero para mí, un jardín es un artículo de lujo (espeluznante término, por cierto). Un jardín, un balcón, una terraza, una azotea llenos de vida, nos ponen en contacto con nuestro y más primitivo “yo”. Tiene mucho que ver con lo que anteriormente he dicho. Los jardines conectan con la vida y no hay nada más social que un artículo de lujo al alcance de todos.

De pronto hay personas que quieren abandonar las ciudades y vivir en el campo, en los pueblos. ¿Abandonar las grandes ciudades es la solución?

Rotundamente no. Las ciudades albergan numerosos lugares de encuentro para ser dotados de vida verde. ¿Cuántas veces hemos caminado encontrando “huecos urbanos” abandonados pidiendo ser incorporados?

Es urgente y fundamental, renaturalizar las ciudades conectando con corredores verdes, ese “campo en las afueras” con esos “huecos urbanos”. Es fácil, rentable y urgente.

José Elías dijo que para que haya buenos jardines hacen falta buenos jardineros. ¿Qué pasa con la formación en Jardinería?

Lo que pasa es que en este país la profesión de jardinero no está valorada. Un paisajista tiene caché y un jardinero es un currante. Curioso, ¿no?

Es imprescindible una formación seria, global, valorada y a valorar. No puede ser que cada vez que en una obra de una promoción despidan a un encofrador, albañil o en una gran superficie a un reponedor, carnicero o a cualquier otro trabajador, se ponga a “cuidar un jardín”. He visto verdaderas atrocidades cometidas por falta de formación, así como por una inexistente y/o laxa legislación al respecto.

Miguel Agulló Velasco en Yo soy Jardiner@, una iniciativa de AMJA

A invitación de AMJA, profesionales de reconocido prestigio expresan el orgullo de ser Jardiner@. Hoy, Miguel Agulló Velasco.

Miguel Agulló es un alicantino que ha viajado muchísimo y siempre por culpa de las plantas: Villa Olímpica Barcelona, Expo´92 Sevilla, Jardín Tropical de Atocha, Selvas tropicales de Costa Rica y Brasil, Port Aventura en Salou, Oasis Histórico de Ghadames, Libia, Universidad del Norte de Colombia, por nombrar algunos de sus destinos. Él conoce como nadie los entresijos de los grandes logros jardineros y también de los pequeños, vividos siempre en primera persona y con experiencias que no dejan indiferente. Su figura es fundamental para conocer la evolución de la jardinería española en las últimas décadas. Pero siempre será, sobre todo, el creador del Jardín de Atocha.

En AMJA queremos destacar la importancia de la profesión de la Jardinería en sus múltiples facetas y difundir la Jardinería como un concepto primordial para la vida en la ciudad. Con este programa YO SOY JARDINER@ queremos dar a conocer a hombres y mujeres jardineros, empresarios, científicos, técnicos, diseñadores, arboristas, expertos en riegos, botánicos, especialistas en plagas y enfermedades, consultores, viveristas… y poner en valor una profesión histórica que repercute enormemente en la salud de los ciudadanos.

MIGUEL AGULLÓ VELASCO. Ingeniero Técnico Agrícola. Presidente del Colegio de Ingenieros Técnicos Agrícolas de Alicante. Hacedor de Atocha.

¿Por qué es usted Jardinero?

Lo primero que debo hacer y lo hago de corazón, es daros las gracias a los responsables de AMJA por pensar en mí y darme el apelativo de “jardinero”. Muchas gracias.

Creo, sinceramente, que no soy jardinero, esa es una palabra mayor muy denostada en su uso. Si se refiere a una persona que ha construido algún que otro jardín, si lo soy, pero ser jardinero es mucho más, es alcanzar un arte en el uso de las plantas y los elementos complementarios, en la modelación y aprovechamiento del terreno, del lienzo sobre el que crear, es aprovechar miles de combinaciones, en definitiva para mí, ser jardinero es dominar la naturaleza y eso…no.

Cuando empecé a decorar interiores y hacer mis primeras rocallas, desollándome las rodillas y las manos, creí y me llamaba “jardinero”, conforme he adquirido conocimientos, admirado obras realizadas por profesionales, que yo en mis principios entendía eran mis enemigos, he podido comprender que son mi competencia, nunca mis enemigos, he admirado sus trabajos y, sobre todo, he aprendido de ellos y sigo haciéndolo cada día, por eso me denomino “aprendiz de jardinero”.

Bajo mi punto de vista, la jardinería es el refinamiento de la agricultura transformándola en arte.

La agricultura domestica especies para mejorar su rendimiento y facilitar la alimentación de las personas, la jardinería controla especies para nutrir el alma.

Cuando enfermamos vamos al médico.  ¿Piensa que la sociedad en general es consciente de que las plantas aportan salud? ¿Hemos sabido explicar a la sociedad nuestra profesión?

Sinceramente NO. Ni lo uno ni lo otro.

La jardinería se entiende como una profesión sin formación o con muy escasa necesidad de conocimientos para ejecutarla. El ciudadano común, incluso los formados universitariamente, entiende la agricultura como una actividad desarrollada sin conocimientos ni tecnología. En el caso de la jardinería es algo más grave, jardinero es cualquiera que retire hierbas y ponga unas piedras alrededor de un árbol o arbusto, tenga o no sentido.

Los culpables somos nosotros, si en el acto del “Corte de la primera uva del Vinalopó” no se hace mención al trabajo de los ingenieros, es culpa de los ingenieros que no hemos sabido hacer que se valore nuestra aportación para lograr esa calidad especial. Si no se valora el trabajo y la profesionalidad del jardinero, es culpa de los jardineros que no hemos sabido transmitir a la sociedad la altísima preparación necesaria para desarrollar esta dignísima profesión, en la que la formación y la necesidad de adquirir conocimientos nunca acaba.

Es función de las asociaciones profesionales, los colegios de ingenieros y, por supuesto, de los propios profesionales de la jardinería, dar a conocer a la sociedad la importancia de su trabajo, la alta cualificación necesaria para plantar, construir, un jardín y especialmente para poder mantenerlo adecuadamente, con los más bajos costes aplicados para obtener los mejores rendimientos, sin perjudicar a nada ni a nadie, con excelentes resultados.

Sin denostar al peón menos cualificado, absolutamente necesario, se ha de ponderar al que es realmente un JARDINERO, denominación muy difícil de alcanzar.

La información y la reivindicación constante, por todos los medios posibles al alcance de todos nosotros es imprescindible, la formación continuada de los profesionales es absolutamente precisa y dar a conocer estos condicionantes puede dignificar la profesión ante el ciudadano de a pie.

¿Por qué nos atraen las plantas?

Los humanos, en sus movimientos sobre el planeta, siempre han cargado en su equipaje con “su paisaje”.

Unos 3000 años antes de Cristo, en China se cultivaban plantas en cerámica con las que construían bellos jardines en patios y explanadas palaciegas.

Del reinado de Hatshepsut, Egipto 1503-1482 a. de c., adornando su tumba, se conserva un bajorrelieve en piedra que reproduce la plantación, en un inmenso recipiente (maceta), de incienso procedente de África Oriental, donde la reina mandó a buscar los árboles de “Boswelia carterii”.

Según la leyenda, los jardines colgantes de Semiramis en Babilonia (814-810 a. de c.), poseían plantas cultivadas en recipientes de piedra. Otra versión con mayor grado de credibilidad adjudica la construcción a Nabuconodosor II, quién los construyó para recrear el paisaje del lugar de origen de su esposa Amytis, en el año 600 a. de C.

Las macetas decorando azoteas no es algo moderno, ya se utilizaban cuatro siglos antes de nacer Cristo. Tiberius, emperador romano, recolectaba plantas en sus campañas militares y construyó el primer invernadero conocido como tal, usando Lapis specularis (láminas de yeso que cortaban a serrucho en las canteras de Hispania Citerior, próximas a Segóbriga), que permite el paso de luz solar atenuada.

Los romanos mantenían condiciones especiales para las plantas, dando calor a través de conducciones de agua caliente, para la producción de pepinos el manjar preferido por Tiberius, por ejemplo.

Las plantas traídas por los viajeros eran usadas como moneda de cambio, de población en población. Al principio, los usos predominantes y de interés en la recolección de plantas fueron los culinarios y medicinales.

El primer invernadero, el más antiguo de Europa, construido en 1550 por el jardín botánico de Padua (Italia), resultó de transformar su estructura añadiendo partes de cristal, para poder albergar plantas con requerimientos especiales.

El conocido capitán Cook, en 1768, tras sus importantes descubrimientos por todo el Pacífico, trasladó a Inglaterra más de 3000 especies de la flora que encontró. Años más tarde, el Real Jardín Botánico de Kew, en las proximidades de Londres, paso a ser el más importante en número de especies, más de 5500 en el año 1789, convirtiéndose en el primer centro de investigación botánica.

Comenzó el uso por las clases altas de plantas en interiores, les proporcionaban una mayor distinción por su belleza y originalidad. La alta sociedad competía por las mejores y más raras especies, por destacar con las últimas novedades y sorprender a sus amistades y extraños con la planta más original y singular. En un principio el motivo de selección era la floración, por encima de cualquier otro aspecto de la planta. Realmente, había comenzado el negocio de las plantas ornamentales exóticas.

Las clases menos acomodadas comenzaron a tener acceso a la gran cantidad de plantas exóticas que llegaban de todo el planeta. La generalización en la decoración de hogares con plantas ornamentales no se produjo hasta mediados del siglo XIX. Las reinas eran las orquídeas, los helechos y las palmeras.

Como se puede apreciar las plantas han ido ganando interés conforme las sociedades se han ido apartando de sus orígenes, sabanas y selvas, bosques y riveras verdes.

La necesidad del verde para el humano es vital, necesitamos alimentarnos de plantas, si comemos carne, las plantas alimentan a los animales que degustamos.

En nuestro ADN está impreso que necesitamos plantas para subsistir, pero la jardinería nace de la necesidad de mantener vivo nuestro entorno ancestral, nuestra vida rodeados de exuberante verde como reflejo de un confort absoluto.

Esa recreación se ha perfeccionado con el paso del tiempo y la jardinería actual, la capacidad de mejora depende en mucho de todos nosotros.

Hablemos de usted. ¿Cuándo supo que era Jardinero?

Más bien, cuando comprendí que no llegaba a serlo.

Lo cierto es que yo planté mi primera palmera tras comerme un dátil y enterrar el hueso debajo del grifo donde bebía agua, en una finca donde viví.

Desde pequeño, según cuenta mi madre, mis juegos consistían en hacer caminitos, hoyos que simulaban embalses y puentes. Mi vocación inicial era la ingeniería de caminos. Mi padre, gran conocedor de mis habilidades me dijo: “Tal como mides tu, mejor dedícate a la agricultura, que un palmo no es holgura”.

Yo vivía con mis padres en Orihuela (Alicante), donde acababan de abrir la Sección Delegada de la Escuela de Ingenieros Técnicos Agrícolas, dependiente de la Universidad Politécnica de Valencia; en consenso decidimos iniciar el primer curso, común para todas las ingenierías técnicas para reanudar segundo curso en la Escuela de Obras Públicas de Alicante.

Pero, algo sucedió antes de iniciar segundo curso que me dejó unos años más en Orihuela.

Mi profesor de Educación Física, D. Antonio Álvaro Pascual, mi segundo padre, me instó a que hiciera unos cursos de entrenador de baloncesto, voleibol y monitor polideportivo, en aquellos años con estos títulos y solo 18 años de edad, me llevaron a ser contratado como profesor adjunto de Educación Física en el Instituto Laboral El Palmeral de Orihuela, justo en el centro de su hermoso Palmeral.

Al tener trabajo, seguí estudiando en Orihuela, compaginando educación física todas las mañanas de 9 a 13:30, con clases de agronomía por las tardes, de 15:30 a 21:30. No obstante, fui un privilegiado, no dependía de mis padres y tenía mi Seat 600 de quinta mano.

Ya terminando, en tercero, anunciaron la celebración del primer Diplomado en Producción de Flores y Plantas Ornamentales en Valencia. Junto a mi profesor de Jardinería, D. Antonio Navarro Quercop, Pepe, que era un investigador del CEBAT (Murcia) y otro compañero de curso, Alfonso Maestre Pascual, todos los viernes me permitían terminar mi clase de gimnasia a las 10, me recogían y tras 5 horas y un bocadillo especial en el Domenech de Alberique, estábamos en la Escuela de Ingenieros Técnicos Agrícolas de Valencia, yo dormí durante 6 meses en distintas casas de amigos y amigas de Orihuela que estudiaban en Valencia, gracias a todos ellos.

Aquí comenzó mi adicción a este mundo de la planta ornamental. Desde ese momento siempre he buscado nichos de negocio relacionados con la jardinería y la planta ornamental, mi trabajo fin de carrera lo redacté sobre “El cultivo de la palmera datilera en el Palmeral de Orihuela”, para no tener problemas en el examen que era en Valencia, Paco “El Cura”, un grandísimo PALMERERO que vivía en el Palmeral, me fue contando tarde tras tarde durante muchos años, los secretos del cultivo, lo recuerdo con enorme cariño.

Mi principal actividad ha sido comerciar con plantas ornamentales, yo decía de broma traficar, no existía internet y yo me recorría viveros y viveros para saber donde estaban las plantas, era capaz de acordarme de todas las plantas que veía, con eso suministraba plantas a numerosas empresas de jardinería y viveros.

Empecé haciendo jardines yo mismo, manteniendo plantas incluso por la noche, acompañado por mi esposa hasta que nació mi primer hijo, después un empleado, dos, una furgoneta, otra, un vivero, un garden center, más furgones, más empleados, jardines más y más grandes, Jardín Ornitológico y Botánico El Retiro, la Expo de Sevilla´92, La Burbuja Amazónica del Pabellón de la Naturaleza (Expo´92). Este ha sido el trabajo más bonito de mi vida, trasladando plantas desde las selvas tropicales lluviosas de Costa Rica y Brasil hasta Sevilla, así empezó mi devoción por el Amazonas; Villa Olímpica, El Jardín Tropical de Atocha, Port Aventura, Faunia, Terra Mítica, Expo Lisboa´98, Epifitarium de San Joan D´Alacant con 830 orquídeas epifitas americanas y 420 bromeliáceas más 40 tipos de aráceas, Terra Natura, etc. Y un campo de golf a solo 3 km. de mi casa que me llevó a la ruina, en 1993. Vuelta a empezar con mucho menos dinero, en negativo.

Ahora, después de vivir y montar empresa en Colombia, vivo más tranquilo, recuperando planta de cultivos agrícolas para ornamental, algún proyecto de jardinería, alguna decoración, algún jardín, informes, asesorías, otras actividades destinadas a la agricultura: distribución de mejoradores de suelo, fertilizantes líquidos y bio-estimulantes, todo dirigido a cultivo en ecológico y biodinámica.

Pero, sigo intentando llegar a Jardinero a través de la formación.

Con la pandemia ha habido muchos cambios. ¿En qué cree que ha afectado a los jardines?

Desgraciadamente, muchos han sido abandonados, otros casi.

Los mantenimientos han descendido de forma alarmante, si bien tras abandonar el encierro y volver a una cierta normalidad, hubo una especial alegría, con recuperación de espacios y vuelta a decorar muchos establecimientos, en la actualidad no parece que se pueda ser muy optimista.

Lo que sí es evidente y resultará beneficioso para el sector, es la apuesta europea por el verde como factor de salud en las ciudades, la recuperación de flora y fauna como lucha contra nuevas pandemias, preventiva, y la mejora de todo lo relacionado con la naturaleza.

Existen programas europeos que no han sido demandados con proyectos españoles, quedan muchos millones de euros adjudicados a España, que no han captados por nuestras empresas y administraciones, debemos ponernos en marcha y no permitir que todo ese dinero destinado a mejorar nuestro ambiente vuelva a quedar desierto y sin adjudicación.

De pronto hay personas que quieren abandonar las ciudades y vivir en el campo, en los pueblos. ¿Abandonar las grandes ciudades es la solución?

En un futuro a medio plazo no creo que exista otra solución, las macro urbes no pueden funcionar, no son eficientes.

El problema radica en dotar al medio rural de las “comodidades” de conectividad de los grandes centros sociales, sobre todo dotando medios de recreo, sistemas de transporte y nuevos centros sociales equidistantes de varios núcleos urbanos, que hagan la función de centro urbano.

En realidad el sistema de ciudad jardín ha fracasado, no es sostenible, pero tomando como ejemplo la ciudad declarada como la más sostenible, Benidorm, se formarán concentraciones urbanas muy diferentes a lo que conocemos, rodeadas de naturaleza e interconectadas entre ellas, la sostenibilidad unida a la vida cómoda y muy conectada, creo que será un futuro que tal vez yo llegue a disfrutar.

José Elías dijo que para que haya buenos jardines hacen falta buenos jardineros. ¿Qué pasa con la formación en Jardinería?

Yo solo añadiría para que existan buenos profesionales tienen que estar bien formados, conocer su oficio. La formación es fundamental, lo es todo profesionalmente hablando.

Al morir mi mujer, en 2012, mi hija vivía en Colombia. Su jefa y profesora en la Universidad del Norte me propuso ir a dictar (así dicen allá) un seminario sobre jardinería. La intención, que la Universidad me pagase el pasaje y unos días en Barranquilla. Acepté el reto de inmediato y a continuación  me entró un tremendo temor al fracaso.

Se acordaron fechas, pero el pasaje no llegaba, hasta que no vendieron suficientes plazas para garantizar cubrir gastos no me enviaron mi billete de viaje.

El seminario versaba sobre “Diseño y Proyectos de Jardinería”. Allí, antes de empezar las charlas, viernes tarde 6 horas y sábado por la mañana 6 horas, me advierten que los alumnos valoran al profesor, por normas de calidad de la UNINORTE, que sobre 5 puntos la media estaba en 4,26. Mis nervios aumentaron y el fracaso lo veía muy cerca.

Pero, ante personas amantes de lo mismo que yo, me transforme, o mejor dicho fui yo mismo, olvidé que estaba dictando clase y compartí con aquellos “colegas”. Resultado 4,92 de puntuación y oferta de UNINORTE de repetir a los seis meses con otro seminario.

Mi hija tituló para la publicidad “El Arte de las Plantas” y el nombre de cada uno de los 4 seminarios que dimos, hasta que ofrecieron dictar un “Diplomado en Diseño y Construcción de Jardines”, seis meses de duración, no lo pensé demasiado y me fui a vivir allí.

Lo mejor de todo y por lo que cuento esta historia, es que todas y todos mis alumnos hoy trabajan en jardinería, algunos todavía me consultan sus dudas, para mí es lo esencial, se formaron de una manera especial y destacan.

Tanta fe tengo en la formación que desde el Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Agrícolas y Graduados en Ingeniería Agroambiental de Alicante, estamos promoviendo un nano-máster que se impartirá por la Universidad Miguel Hernández de Elche, en su Escuela Politécnica Superior de Orihuela, Campus de Desamparados. Consiste en 168 horas de docencia y prácticas, a desarrollar quincenalmente los viernes por la tarde y sábados durante todo el día.

Pretendemos formar especialistas en planta ornamental para que puedan tener su vivero o trabajar en viveros, personas capacitadas para diseñar, construir y mantener jardines con criterios y conocimientos fundamentales.

El nano-máster se denomina “Especialización en Jardinería y Planta Ornamental”. La Universidad otorgará el título de especialización a quién supere las pruebas.

Creo dejar patente la importancia que doy a la formación y, ahora mismo, mucho más a la no universitaria que a los estudios superiores. Yo no asisto a más cursos y charlas por falta de tiempo.

La bioprotección vegetal en parques y jardines a debate

La crisis sanitaria global ha puesto de manifiesto la importancia de disponer de una red suficiente de espacios urbanos vegetalizados saludables y sostenibles para el uso diario de una población que reclama, cada vez más, soluciones respetuosas con el medio ambiente. Así, un mayor uso de tratamientos biológicos contra plagas y enfermedades en los parques y jardines de las ciudades es una demanda a estas alturas del milenio ya indiscutible que ninguna administración pública ni empresa del sector debería ignorar.

¿A qué sustancias exponemos a los parques y jardines de nuestras ciudades?

“Queremos que la sociedad empiece a preguntarse cómo se están conservando las zonas verdes de sus ciudades y cómo esto afecta a la salud y bienestar de las personas y la calidad ambiental”, afirma Regina Monsalve, presidenta del COITAVC

El Foro de Bioprotección Vegetal pretende dar visibilidad a “soluciones innovadoras respetuosas con el medio ambiente e inocuas para quienes disfrutan de los espacios verdes urbanos» y presentar la bioprotección como una técnica sostenible y efectiva para su aplicación en la infraestructura verde de la ciudad.

“Actualmente, se requiere que las metodologías de control sean cada vez más seguras medioambientalmente, sostenibles y que minimicen los efectos colaterales sobre los ciudadanos», explica Xavier Pons, del Departamento de Producción Vegetal y Ciencia Forestal de la Universitat de Lleida, codirector de este Foro que se inicia mañana y que se celebra en formato virtual.

En FEEJ esperamos que el encuentro interese y convenza a gestores públicos y privados del verde urbano que tienen responsabilidad en sanidad vegetal y bienestar comunitario. Además, esperamos que sea un impulso a la investigación, dada “la escasa inversión para el desarrollo de estudios a medio y largo plazo, que no se tienen en cuenta en los planes de producción ecológica y otras fuentes de financiación de proyectos, y los pocos grupos de investigadores relacionados con el estudio en ese ámbito.”

Patrocinadores

El Foro de BioProtección Vegetal, coorganizado por COITAV y Phytoma se celebrará los días 14 y 15 de octubre. Cuenta con la colaboración de la Conselleria de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica de la Generalitat Valenciana, el Consejo de Colegios de Ingenieros Técnicos Agrícolas de España, IBMA España, la Federación Española de Empresas de Jardinería (FEEJ) y Valencia, Capital Mundial del Diseño.

Presentaciones técnico-comerciales

Algunas de las empresas patrocinadoras de FEEJ participarán presentando biosoluciones eficaces.

Alternativas sostenibles de control de plagas en arbolado. D. Jaume Alagarda Nacher. Director técnico y CEO de Arborsystems Europe

Protocolo de Koppert para la gestión IPM en áreas verdes. Caso de éxito: Ciudad Deportiva del Real Madrid. Dª Cristina Prados Fernández. Especialista en Áreas Verdes. Departamento Técnico de KOPPERT ESPAÑA

SERENISIM® y OSTRINIL® controlan las plagas más complicadas de las palmeras ornamentales. Dª Irene González. Crop Manager UPL Iberia

José Elías Bonells en Yo soy Jardiner@, una iniciativa de AMJA

A invitación de AMJA, profesionales de reconocido prestigio expresan el orgullo de ser Jardiner@. Hoy, José Elías Bonells, una referencia en Andalucía.

«Nuestra sociedad sufre el síndrome de la falta de naturaleza». JOSÉ ELÍAS BONELLS, Ex Adjunto al Jefe del Servicio de Parques y Jardines del Ayuntamiento de Sevilla.

Aunque es catalán de nacimiento y no ha perdido su acento y torrente de voz, ha estado desde joven en el Servicio de Parques y Jardines de Sevilla hasta su jubilación y ha viajado por medio mundo conociendo jardines. Es socio fundador o miembro de muchas de las organizaciones españolas y recientemente creó el Blog “Jardines sin Fronteras” que alimenta cada día y que es una verdadera enciclopedia. Todos los días sale, cámara de foto en ristre, para ver lo que se cuece en los jardines y no hay evento relacionado con la jardinería en el que no participe o conozca al dedillo, expresando contundentemente su opinión con la tranquilidad que le proporciona su fuerte personalidad y experiencia. José Elías Bonells: el «Jardinero Mayor de Sevilla». No hay nadie que conozca mejor la jardinería sevillana, sabe dónde y cómo está cada planta en esta ciudad. Conoce Sevilla como se conoce y se quiere a una persona, con sus bondades y sus maldades.

¿Por qué es usted Jardinero?

Nací en una familia de agricultores con cultivo de árboles frutales y hortalizas, desde pequeño combinaba mis estudios con las faenas del campo, no siempre de buen gusto, sin pensar en estudiar jardinería. Realice cursos de fruticultura, podas y cultivo que impartían las Hermandades Sindicales de Labradores y Ganaderos. Tenía un hermano mayor que era el que dirigía las tierras que iban a quedar en sus manos por la ley testamentaria catalana, por lo que decidí iniciar mis estudios en la Escuela de Jardineria Nicolau Maria Rubió de Barcelona, escuela que fundó Rubió i Tuduri antes de la guerra civil, aplazada durante la misma y de nuevo puesta en marcha después para la formación de jardineros que engrosaran las plantillas del Ayuntamiento para la conservación y mantenimiento de los jardines de la ciudad.

De la Escuela salieron grandes jardineros apoyados por los entonces jardineros tradicionales existentes en aquellos momentos, los Aldrufeu, Casasus, Salvador Barri, Andreu Batlle, Hermanos Munne, Comillas, Isart, los Camprubi, Joan Bordas, Pedro Dot etc., solo por citar algunos. Allí nos permitían hacer prácticas durante las vacaciones de la Escuela. Yo especialmente realice prácticas con los Hermanos Munné de Gava, aprendí a injertar con una cuadrilla de injertadores de rosales valencianos que capitaneaba, el después famoso rosalista, Francisco Ferrer Martí. Con la empresa Emilio Ferrer y Josep Batlle aprendí la viverística, adornos florales y construcción de jardines. Terminados los ciclos escolares trabajé de asistente del Técnico Botánico del Ayuntamiento, en aquellos años D. Juan Pañella Bonastre, que a mí, al igual que a muchos de sus alumnos, les inoculó entre sus venas la pasión de ser jardinero.

Los cursos de la escuela eran de cuatro años y después un año de prácticas, algunos los hicieron en Versalles, se podían obtener en sus diferentes cursos títulos profesionales de Oficial Jardinero, Maestro jardinero y Técnico en jardinería.

Los buenos profesores de la Escuela y salida de buenos alumnos la acreditó como la mejor escuela para aprender jardinería existente en España en aquella época, de ella salieron acreditados viveristas, empresarios, constructores de jardines, propietarios de centros de jardinería, diseñadores de jardines etc…, unos siguiendo la tradición familiar y otros captados por las enseñanzas que recibimos, nos adentramos en el mundo de la jardinería urbana por circunstancias de la vida.

Cuando enfermamos vamos al médico. ¿Piensa que la sociedad en general es consciente de que las plantas aportan salud? ¿Hemos sabido explicar a la sociedad nuestra profesión?

Los parques y los espacios verdes urbanos tienen un impacto en la salud de las personas al proporcionarles un servicio recreativo conveniente y económico. Existe una correlación positiva entre la presencia de un parque en un barrio y el nivel de actividad física de sus residentes; la presencia de parques y jardines en los barrios anima a los residentes a hacer ejercicio, mejorando así su estado físico y permitiéndoles disfrutar más plenamente de sus vidas.

La sociedad es cada vez más consciente de los beneficios que aportan los parques, jardines y árboles en la ciudad, es cierto que amenazados por el cambio climático; nunca se ha hablado tanto como ahora de la influencia de las plantas en la vida humana.

¿Por qué nos atraen las plantas?

Una vez entras en su mundo de diversidad no puedes salir de él si verdaderamente eres un apasionado, al igual que ocurre en otras profesiones, el músico le atrae la música, al maestro la enseñanza, al pintor las Bellas Artes, nosotros nos sentimos atraídos por el mundo vegetal porque conocemos los beneficios que diariamente nos aportan.

La presencia de la naturaleza nos hace mejores cuanto más rodeados de plantas en el entorno que vivimos, olvidamos el estrés, la ansiedad y la depresión que padecemos, además ayudan en incrementar el bienestar comunitario. Cuando más te crees que sabes, más te queda por aprender en el mundo de las plantas.

Hablemos de usted. ¿Cuándo supo que era Jardinero?

Cuando en la edad de veintiún años se me puso al frente de un Servicio de Parques y Jardines en la ciudad de Sevilla, poniendo en mis manos la posibilidad de seguir formándome en la teoría y la práctica de lo que había estado estudiando y poder dirigir como Director Técnico del Servicio con un primer contrato de seis meses que estuve de prueba para manejar una plantilla de trescientos cincuenta personas entre jardineros, personal auxiliar, mujeres y Guardas Jurados cada grupo con sus Inspectores, Jefes obreros, Capataces etc… Gracias a la ayuda y el conocimiento de los jardineros tradicionales, que habían vivido la posguerra, pude salir del paso, ya que sin su colaboración no hubiera sido posible.

Respetando las actuaciones que se estaban llevando a cabo, poco a poco había que ir corrigiendo las labores que podían ser perfeccionadas y los planteamientos para un futuro mejor.

No existía prácticamente el Servicio de Parques y Jardines como estructura de gestión de las zonas verdes, el Servicio dependía de un Ingeniero de Montes que a la vez lo era de Obras Públicas, un inmejorable Jardinero Mayor y los capataces que habían colaborado con Forestier en la construcción del Parque de María Luisa de los que recibí muy buenos consejos.

Fue entonces cuando me di cuenta que era jardinero, pero en la Administración Local no estaba valorada la profesión, a mí me hubiera gustado, al jubilarse el jardinero Mayor, ser el Jardinero Mayor de la ciudad de Sevilla, pero esto suponía entrar en un grupo menor compensado, por lo que se creó la plaza de Jefe de jardinería a la que concursé junto a Andrés Sabadell, después un gran amigo, y un veterinario de León, creo recordar, y con los años llegué a Adjunto al Jefe del Servicio, ya que siempre fue Jefe un arquitecto. En el curso de los años, 49 de vida municipal, fueron varios los que conocí. De todos ellos guardo buenos recuerdos.

El Ayuntamiento me dio posibilidades de poder ampliar conocimientos asistiendo a muchos Congresos y Symposiums nacionales e internacionales e incluso los que entonces organizaba la Administración Local. Recuerdo que elaboramos un Pliego de Condiciones para la construcción de Parques, que no existía, colaboramos en la redacción de la Ley del Suelo, aportando apartados relacionados con las zonas verdes, creamos la Asociación Española de Parques y Jardines Públicos, de la que soy el único socio fundador vivo, y que sea por muchos años, nos relacionamos con servicios análogos de ciudades europeas, París, Barcelona, Viena, intercambiando soluciones a problemas planteados, innovación de prácticas y estrategias comunes de la jardinería urbana.. Y esta fue mi Universidad.

Con la pandemia ha habido muchos cambios. ¿En qué cree que ha afectado a los jardines?

Nada será igual o tardaremos en que sea igual. La pandemia ha asestado un duro golpe a la sociedad, la realidad en sí misma nos indica que debemos cambiar de rumbo, nuestra sociedad sufre el síndrome de la falta de naturaleza. Nos hemos dado cuenta de que cualquier actuación sobre ésta puede tener consecuencias que no advertimos de momento y sí a largo plazo. Hemos destruido muchos espacios naturales sin saber que los necesitaríamos.

Si las ciudades necesitan más espacios verdes, más árboles, los nuevos espacios deberán ser entendidos como parte de la naturaleza, en los que los ciudadanos deben participar en los cambios de sus ciudades o pueblos, colaborando en grupos donde se desarrolle la democracia del conocimiento de la cual deberán ser agentes activos.

Sencillamente, creo que esto afectará a los jardines tal como los entendemos ahora, a los viveros a la hora de producir plantas y a los diseñadores para convencer a sus clientes de los cambios ocurridos: la amenaza del cambio climático, la escasez de agua por agotamiento de los acuíferos y esta será la “nueva normalidad” de los futuros jardines.

De pronto hay personas que quieren abandonar las ciudades y vivir en el campo, en los pueblos. ¿Abandonar las grandes ciudades es la solución?

No es propio vivir cada vez más inundados de cemento, asfalto, vidrio y metales y perder el contacto físico con la naturaleza.

Cada gobierno deberá cumplir con su propio e indelegable deber de preservar el medioambiente y los recursos naturales de su pueblo o ciudad para disfrute de los ciudadanos.

La degradación ambiental y la degradación humana y ética están íntimamente unidas y se vuelve preocupante cuando se convierte en deterioro de la calidad de vida de gran parte de la población.

Los ciudadanos abandonan la ciudad por la falta de infraestructuras verdes que palíen el estrés diario en que se vive, por carencia de acceso a parques y actividades recreativas, por no poder pasar el tiempo y relacionarse más en entornos naturales, los ciudadanos asocian áreas con hermosos jardines con una mejor calidad de vida que la ciudad no les ofrece.

Los estudios han demostrado que las personas que pasan más tiempo al aire libre en la naturaleza tienen una mejor salud mental y una perspectiva más positiva de la vida. No todo el mundo puede abandonar la ciudad. La ciudad es para vivirla intensamente si está dotada de espacios adecuados para ello. También se ha convertido una moda, todo el mundo quiere usar el coche para desplazarse a pesar de los sufridos atascos y la incomodidad de las muchedumbres sobre todo en las playas. Con los años cada vez lo entiendo menos.

Usted ha dicho que para que haya buenos jardines hacen falta buenos jardineros. ¿Qué pasa con la formación en Jardinería?

Hemos entrado en una sociedad que, a Dios gracias, todo el mundo puede acceder a la enseñanza superior, cada año salen un buen número de licenciados en carreras universitarias, la enseñanza se ha hecho universal, todo el mundo puede acceder a ella, lo malo es la salida que tienen estas carreras a la hora de integrarse en el mundo laboral.

Está claro o por lo menos lo tengo claro, espero que Vds. también, que un buen mecánico formado en las escuelas profesionales, un buen soldador y un buen fontanero tienen más posibilidades de empleo y a veces con mejores sueldos que cualquier carrera universitaria.

De la carrera universitaria a la formación profesional existen muchas escalas en el mundo laboral.

La formación en jardinería es muy necesaria, me refiero a la profesión, no a los arquitectos o paisajistas, ingenieros y biólogos que han buscado un lugar en el mundo de la jardinería.

Hoy en día existen muchas posibilidades de acceder a cursos de jardinería a todos los niveles en España, desde cursos universitarios a formación profesional y cada Comunidad ha establecido sus propios cursos para alcanzar sus objetivos.

Quizás en Andalucía y particularmente en Sevilla estemos todavía afectados por el cierre de la Escuela de Jardinería y Centro de Estudios Medioambientales Joaquín Romero Murube, debido a la quiebra de la Fundación Forja XXI, que estuvo 15 años gestionada con fondos públicos de la Junta y que nadie ha sabido reabrir a pesar de las promesas realizadas por los políticos de turno. Una Escuela que había conseguido un reconocido prestigio por la calidad de sus cursos y los profesores que la dirigían.

!!! Necesitamos escuelas públicas en formación profesional para nuestros jardineros!!!

Aunque sí es cierto que muchas ciudades españolas poseen escuelas de jardinería a distintos niveles, algunas con reconocimiento de los estudios a nivel profesional, estos estudios son después poco valorados por el público y las propias empresas de servicios a cuyo cargo se encuentra la conservación y mantenimiento de la mayoría de los parques, jardines y arbolado de nuestras ciudades actualmente. El intrusismo y la escasa valoración de la profesión siguen existiendo.

Hay que reflexionar sobre el cada vez más importante significado de la jardinería en todos sus aspectos ante los cambios que se nos avecinan que van a suponer un uno de los principales desafíos en la profesión

En los jardines y las infraestructuras verdes su sostenibilidad tendrá gran impacto en nuestras vidas que nos exigirá jardineros incansables, eruditos con grandes ideas y sobre todo, como es esencial, con experiencias paisajísticas, hay que ser visionarios del futuro que nos espera y para ello hay que prepararse.

Un jardín para el recuerdo

Son muchos los jardines y también los recuerdos, tanto en jardines públicos como en jardines privados. Intervine en la restauración en parte del Parque de María Luisa, en la creación del Parque de los Príncipes y del Parque de Amate etc… Me ha gustado mucho trabajar en equipo, huir del yo y abogar una intervención conjunta trabajando con un mismo fin. Así he estado trabajando durante años tanto en la jardinería urbana como en las actuaciones en el marco de lo privado.

He escogido un jardín muy conocido por muchos profesionales y aficionados a la jardinería: el Arboretum El Carambolo. Un jardín especial en un enclave especial. Está situado en la ladera de Castilleja de la Cuesta con una superficie de cuatro hectáreas dentro de los terrenos de la Estación Depuradora de Aguas de EMASESA. Fue promovido por la Empresa Municipal de Aguas de Sevilla por iniciativa de José Luis Prats Vila, por aquel entonces gerente de la empresa.

Los terrenos que ocupa actualmente el arboreto estaban inicialmente destinados a la ubicación de un segundo depósito pero, la inestabilidad geológica del terreno, desaconsejó su construcción. Este uso fue sustituido para la creación de un jardín didáctico que completará la visita de cientos de escolares que visitan anualmente las instalaciones de la empresa y conocen el origen del agua que disfrutan en sus casas cuando abren el grifo, la visita se completaba con el acceso al jardín donde se puede contemplar una colección de plantas autóctonas y alóctonas que se utilizan en la jardinería de la ciudad y al propio tiempo permitió recuperar ambientalmente unos terrenos degradados.

Un equipo formado por personal de Emasesa, el arquitecto Amalio Saldaña, el aparejador José Lupiáñez y el que esto escribe, iniciamos la construcción con un proyecto premiado en un concurso de ideas previas ganado por Viveros Guadalquivir. Se construyeron básicamente los miradores a la ciudad y al Guadalquivir, las pérgolas adosadas para plantas trepadoras en el jardín de las vivaces, la glorieta central con sus bancos estilo jardín de las Delicias y la creación de las lagunas con recirculación de agua y piedras graníticas de rocalla traídas expresamente del Pedroso.

Al tratarse de un jardín didáctico, principalmente dirigido a los grupos escolares que visitan la Estación Depuradora de Aguas potables se realizó una selección de plantas autóctonas, la mayoría con carácter ornamental con especificación de su nombre botánico el nombre común y su país de origen.

Con posterioridad se le incluyó una sección de plantas aromáticas y medicinales. El éxito del jardín ha sido su esmerada conservación por parte de Emasesa y el control llevado a cabo por personal de la misma. Hoy en día es una de las colecciones de plantas, que sin ser un jardín botánico, de las mejores que existen en Andalucía.

YO SOY JARDINER@

En AMJA queremos destacar la importancia de la profesión de la Jardinería en sus múltiples facetas y difundir la Jardinería como un concepto primordial para la vida en la ciudad. Con este programa YO SOY JARDINER@ queremos dar a conocer a hombres y mujeres jardineros, empresarios, científicos, técnicos, diseñadores, arboristas, expertos en riegos, botánicos, especialistas en plagas y enfermedades, consultores, viveristas… y poner en valor una profesión histórica que repercute enormemente en la salud de los ciudadanos.

PRÓXIMA ENTREGA: MIGUEL AGULLÓ VELASCO. Ingeniero Técnico Agrícola. Presidente del Colegio de Ingenieros Técnicos Agrícolas de Alicante. Hacedor de Atocha.

Fuente: AMJA

Flor cortada y planta ornamental: Ayudas de 10,4 millones de euros para paliar las pérdidas derivadas del estado de alarma

El Consejo de Ministros aprobó el 6 de octubre, a propuesta del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), el real decreto por el que se establecen las bases reguladoras para la concesión de subvenciones por la crisis sanitaria de la COVID-19 en el sector de flor cortada y planta ornamental. El texto legislativo recoge la concesión en el año 2020 de subvenciones por importe total de 10.400.000 euros a los productores que hayan tenido que destruir su producción durante el estado de alarma.

“El objetivo principal de este real decreto es contribuir a paliar el perjuicio económico que la adopción de las necesarias medidas para frenar la extensión de la COVID-19 ha tenido para los agricultores productores de flor cortada y planta ornamental.

Para ello, los beneficiarios de esta subvención serán los titulares de explotaciones que acrediten la destrucción de producción durante el estado de alarma. Estos agricultores percibirán una ayuda en función de la superficie de cultivo ocupada por esa vegetación que tuvieron que destruir.

Las ayudas, bajo el régimen de ayudas de Estado,  serán compatibles con otras de idéntica finalidad cuando la suma total no exceda del valor del material perdido, así como con otras subvenciones concedidas para paliar los efectos de la epidemia en el sector.

El importe se establece entre los 7 y los 80 euros por metro cuadrado de superficie destruida, en función de la especie de flor o planta de la que se trate. Las explotaciones de titularidad compartida serán consideradas prioritarias a efectos de su percepción.

Para la adopción de esta medida se ha tenido en cuenta que el sector de la flor cortada y planta ornamental vio imposibilitada la comercialización de su producción en el período comprendido entre el 14 de marzo y el 20 de junio de 2020 como consecuencia de las limitaciones impuestas por el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por la COVID-19.

Así mismo, se ha considerado que el 70 % de la producción total anual se comercializa en los meses de primavera por la demanda que generan fiestas y eventos como Semana Santa, Fallas, la Feria de Abril, el Día de la Madre o el Día del Libro, todos ellos cancelados con motivo de la pandemia. Además, tanto la flor cortada como la planta ornamental tienen una vida útil muy corta, que hace imposible su almacenamiento para posterior venta lo que obliga a los productores a destruir su producción.

Campaña promocional

El MAPA pondrá también en marcha en una campaña de promoción de la flor cortada y la planta ornamental que contará con un presupuesto de 500.000 euros. Con esta acción se transmitirán los beneficios de tener flores y plantas naturales en casa y se promoverá la compra de estos productos en cualquier momento del año.”

II Foro de Bioprotección Vegetal: el control biológico del verde urbano, a debate

El evento, que se celebrará on line los días 14 y 15 de octubre, deberá interesar a responsables técnicos y gestores públicos y privados del verde urbano.

Regina Monsalve, presidenta del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Agrícolas y Graduados de Valencia y Castellón (COITAVC), impulsor de la iniciativa, y los directores científicos, la Dra. Antonia Soto, investigadora del Instituto Agroforestal Mediterráneo de la Universitat Politècnica de València, y el catedrático Xavier Pons, del Departamento de Producción Vegetal y Ciencia Forestal de la Universitat de Lleida, participaron el pasado 23 de septiembre, junto a Gustavo Bueso de Phytoma, en un encuentro virtual para presentar el programa del Foro de BioProtección Vegetal, dedicado esta segunda edición a las “Alternativas de control en Espacios Verdes” y que se celebrará el 14 y 15 de octubre próximo en formato virtual, como acto paralelo de la Semana Verde Europea.

Puedes seguir la presentación del evento en el canal Phytoma Meets

A quiénes está dirigido

Lamentablemente, la crisis sanitaria global ha puesto de manifiesto la importancia de disponer de una red suficiente de espacios urbanos naturalizados saludables y sostenibles para el uso diario de una población cada vez más necesitada de ellos. El Foro pretende dar visibilidad a “soluciones innovadoras respetuosas con el medio ambiente e inocuas para quienes disfrutan de los espacios verdes urbanos». Una demanda a estas alturas del milenio ya indiscutible, con gran respaldo social y que ninguna administración pública ni empresa del sector debería ignorar. Así que el conjunto de ponencias puede interesar tanto a personal técnico del sector de jardinería como a gestores y responsables de áreas de medio ambiente de todos los ámbitos institucionales.

Tarifas e inscripciones

La celebración on line del evento presenta ciertas oportunidades. El precio, 35€ euros, es muy asequible comparado a un evento similar de carácter presencial. Además, permite ampliar considerablemente el número de personas asistentes quienes podrán seguir el evento en directo pero también podrán visionar durante un mes los vídeos de todas las ponencias. Inscripciones aquí.

Programa

El programa se divide en cuatro bloques. El primero estará dedicado a la situación actual de la Gestión Integrada en espacios verdes y sus principales problemas, como la falta de productos fitosanitarios autorizados.

Participarán Ángel Martín Gil, de la Subdirección General de Sanidad e Higiene Vegetal y Forestal del Ministerio de Agricultura; Estefanía Hinarejos, directora de la IBMA España, asociación que representa a los fabricantes de productos de bioprotección; María del Carmen Márquez, responsable del grupo de áreas verdes de la Asociación Empresarial para la Protección de las Plantas (AEPLA); y Ana Cristina Olmeda, asesora ROPO (Registro oficial de productores y operadores de medios de defensa fitosanitaria) de la Federación Española de Empresas de Jardinería.

En el segundo bloque se presentarán algunas alternativas sostenibles de control de los espacios verdes, como el uso de nematodos entomopatógenos para el control del tigre del plátano (Corythucha ciliata), el control biológico por conservación de la mosca blanca de los naranjos ornamentales en Barcelona, el ejemplo de la ciudad de Huesca en la aplicación de programas de control biológico y las oportunidades de los fitosanitarios biológicos en espacios verdes ornamentales.

Estas experiencias serán explicadas por Fernando García del Pino, de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB); Luis Hiernaux, gerente en INFFE; Lorena Escuer, asesora en Gestión Integrada de Plagas; Mª Isabel Trillas, de la Universitat de Barcelona; y Xavier Pons, catedrático de Entomología de la Universitat de Lleida y codirector del Foro.

El tercer bloque irá dedicado a la gestión de la sanidad vegetal en distintas ciudades, como Barcelona, Valencia y Sevilla, y en viveros.

Intervendrán Joan Guitart, Jefe del Departamento de Arbolado Viario y Control de Plagas del Ayuntamiento de Barcelona; Mª Eugènia Rodrigo, del Instituto Agroforestal Mediterráneo de la UPV; Pedro Torrent, técnico del Servicio de Parques y Jardines del Ayuntamiento de Sevilla; y la asesora Ana Cristina Olmeda, quien presentará problemas y alternativas en la gestión de la sanidad vegetal en viveros,

Por último, el cuarto bloque se centrará en nuevos organismos nocivos invasores de los espacios verdes de las ciudades, como Cydalima Prespectalis, la polilla del boj, un grave problema para esta planta ornamental y forestal en Cataluña, y Xylella fastidiosa, que afecta a numerosas especies ornamentales en las Baleares.

Josep A. Jaques, de la Universitat Jaume I; Matilde Eizaguirre, catedrática de Entomología de la Universitat de Lleida; Andreu Juan, jefe del Servicio de Sanidad Vegetal de las Islas Baleares; y Alberto Fereres, profesor de investigación del Instituto de Investigación de Ciencias Agraria (ICA-CSIC), serán los ponentes invitados.

Patrocinadores

Cuenta con la colaboración de la Conselleria de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica de la Generalitat Valenciana, el Consejo de Colegios de Ingenieros Técnicos Agrícolas de España, IBMA España, la Federación Española de Empresas de Jardinería (FEEJ) y Valencia, Capital Mundial del Diseño.

Presentaciones técnico-comerciales

Algunas de las empresas patrocinadoras de FEEJ participarán presentando biosoluciones eficaces.

Alternativas sostenibles de control de plagas en arbolado. D. Jaume Alagarda Nacher. Director técnico y CEO de Arborsystems Europe

Protocolo de Koppert para la gestión IPM en áreas verdes. Caso de éxito: Ciudad Deportiva del Real Madrid. Dª Cristina Prados Fernández. Especialista en Áreas Verdes. Departamento Técnico de KOPPERT ESPAÑA

SERENISIM® y OSTRINIL® controlan las plagas más complicadas de las palmeras ornamentales. Dª Irene González. Crop Manager UPL Iberia

Enrique Salvo Tierra en Yo soy Jardiner@

La Asociación Multisectorial de Jardinería Andaluza (AMJA) ha tenido la sencilla y brillante idea de iniciar una serie de entrevistas publicadas bajo el título YO SOY JARDINER@. En ellas, ilustres profesionales de dilatada trayectoria en diversos ámbitos de nuestra rica profesión, expresan su orgullo de ser jardiner@s, nos cuentan cómo nació su vocación y se desarrolló esa pasión que nos une.

Ángel Enrique Salvo Tierra, Profesor de Botánica y Planificación y Ordenación Territorial en la Universidad de Málaga, un CV impresionante, una decena de libros y más de cien artículos en revistas especializadas, distintos cargos de responsabilidad en la administración universitaria, local, autonómica y estatal, autodenominado “Auditor de helechos”, actualmente dedica su investigación a la incidencia de la crisis climática sobre la flora, la vegetación y la ordenación territorial, así como de su mitigación a través de las Soluciones basadas en la Naturaleza e Infraestructuras Verdes. Es asesor científico de distintos programas de televisión, dispone de la sección semanal ‘La tarde del Planeta’ en el programa ‘La Tarde con Mariló Maldonado’ de Canal Sur Radio y escribe una columna semanal para Andalucía Información.

¿Por qué es usted Jardinero?

Cuando al acabar mi carrera me preguntaban qué era, yo respondía botánico. No era raro que el interlocutor replicara jardinero, algo que me fastidiaba. Sin embargo, mi concepción cambió cuando un año más tarde me correspondió el honor de presentar como conferenciante al Padre Mundina. Fue en el Hotel Reina Cristina de Algeciras, el cual dispone de unos jardines maravillosos. Una mezcla de jardín inglés y nazarí que cautivó, entre otros muchos, a Arthur Conan Doyle, Federico García Lorca, Orson Welles, De Gaulle o Churchill. Paseaba con el ‘cura de las plantas’ entre aquellos parterres cuando con sus palabras descubrí que la Jardinería con mayúscula era la más noble combinación de Arte y Ciencia. Antes de entrar al salón para su disertación me regaló una frase que jamás olvidaré: Enrique las plantas saben más de nosotros, que nosotros sabemos de ellas.

Pero mi vocación y pasión jardinera se desbordó unos años más tarde cuando la fortuna me brindó rehabilitar los Jardines de la Casa del Rey Moro de Ronda. Estudiar a fondo las ideas paisajistas de Forestier y su forma de plasmarla en tan recoleto lugar me animó aún más a conocer el jardín y las plantas de nuestra inmediatez de una forma más profunda. De aquella experiencia aprendí que en el Jardín no todo vale, hay que saber combinar las especies idóneas por las condiciones ambientales y la disponibilidad de recursos, con el equilibrado diseño formal y cromático y, un aspecto que considero fundamental, la simbólica con la que deseamos expresar mensajes porque sobre todo el jardín debe ser un espacio para disfrutar en la contemplación y meditación.

Desde entonces profeso la botánica como ciencia y la jardinería con el añadido valor superior del arte.

Cuando enfermamos vamos al médico. ¿Piensa que la sociedad en general es consciente de que las plantas aportan salud? ¿Hemos sabido explicar a la sociedad nuestra profesión?

Percibo que está cambiando esa conciencia. El hecho de que cada vemos necesitemos más plantas a nuestro alrededor, en especial en el ámbito doméstico, está llevando a que la ‘ceguera verde’ se esté curando. Cada vez se aprecian más valores, por encima del estético, en las plantas que nos rodean. La gente ya no solo pregunta por los cuidados que deben prestarle, sino que se interesa por su nombre, por su origen y por sus virtudes. Cada vez son más los colectivos vecinales, barrios e instituciones que reclaman jardines en su entorno porque entienden que es un valor añadido de sus viviendas, entendiendo que esta va más allá de la casa, que debe ser el entorno que las rodea. Así el jardinero está pasando de ser visto como un mero mantenedor de jardines a ser quien se preocupa de uno de los principales elementos del ecosistema humano.

Evidentemente aún hay que hacer mucha pedagogía social de la jardinería, más aun cuando se convierte en la terapia necesaria para mitigar los importantes cambios que aumentarán como consecuencia de la crisis climática. El verde, y en especial los árboles, constituyen el principio activo de la terapia que necesitamos con urgencia.

¿Por qué nos atraen las plantas?

Hay una parte atávica ya que el origen de nuestra especie proviene de la sabana. Allí nuestros antepasados encontraban protección y sustento, de ahí nuestro apego por las praderas verdes. ¿A quién no le gusta estar rodeado de césped? Los romanos concedieron un valor añadido a las plantas al pensar que el alma de sus finados se incorporaba a las macetas que disponían en sus atrios, origen de nuestros engalanados patios andaluces. Y de ahí a convivir con ellas en los espacios interiores.

En la ciudad la incorporación fue más tardía. Más allá de los jardines particulares de la burguesía, los planes de salubridad tras la expansión de la revolución industrial y como forma de luchar contra epidemias y enfermedades respiratorias, se le otorgó al arbolado urbano un papel básico, ordenándose la construcción de los primeros parques públicos y cinturones verdes en torno a las ciudades. Así nació el concepto de ‘pulmón verde’, que fue extendiéndose por barrios bajo el concepto de ciudad jardín y por los viarios públicos aprovechando la extensión de las vías pecuarias, generalmente protegidas por un arbolado de especies caducas. En casi todas nuestras ciudades y pueblos aún persisten alguna calle o avenida con el nombre de Alameda.

El futuro es muy prometedor a raíz de observar que las plantas no vegetan, sino que tienen un ‘tempo’ mucho más lento que el nuestro. Que son capaces de comunicarse entre ellas. No parece tan lejano que en un futuro, aun de ficción, puedan hacerlo con nosotros.

Hablemos de usted. ¿Cuando supo que era Jardinero?

El momento en que sentí de verdad la profesión de jardinero fue cuando me enfrenté ante un pliego en blanco a realizar el encargo que se me había hecho de hacer un proyecto para los jardines del Campus de Teatinos de la UMA. En un mare magnum de ideas, plantas, obra civil, etc. disfruté apasionadamente componiendo rincones, glorietas y bancales. Manejar todas esas variables sobre un papel, me hizo emerger el espíritu jardinero que llevaba dentro.

Con la pandemia ha habido muchos cambios. ¿En qué cree que ha afectado a los jardines?

Los cambios importantes aún están por venir y debemos estar muy atentos a cómo se desarrollan. Hoy en el mundo científico hablamos que hemos vivido una ‘antropopausia’ o ‘gran pausa’ de la biodiversidad, que se ejemplifica con algo tan inédito como los animales que hemos visto pasear por nuestras ciudades o por las cercanías de nuestro litoral. Las plantas, hasta donde he podido observar también se han visto afectadas favorablemente por la ausencia de actividad humana. Los polinizadores han estado menos estresados que nunca y la polinización y otros procesos dependientes de ellos se han mejorado. En el ámbito urbano otras variables ambientales han favorecido un comportamiento más normal en los jardines, como por ejemplo al reducirse la isla de calor urbano, al reducirse el metabolismo interior de las ciudades. He observado floraciones y vigor foliar como hacía tiempo que no veía.

Sin embargo, el riesgo lo veo de cara al futuro. Las inversiones previstas en zonas verdes y reforestación pueden crear mucho empleo, pero si no se da la formación suficiente a los que vayan a realizar estas tareas, conllevará a lo que se ha dado en denominar en Nueva Zelanda como ‘’. Han realizado una ingente inversión en plantar centenares de millones de árboles de los cuales han sobrevivido un reducido número de ellos. La razón está en la precipitada y mala praxis.

De pronto hay personas que quieren abandonar las ciudades y vivir en el campo, en los pueblos. ¿Abandonar las grandes ciudades es la solución?

Creo que es un impulso primario que tiene un techo bajo. Sin las básicas infraestructuras del transporte y sin la adecuada tenencia de equipamientos sanitarios, educativos, culturales y tecnológicos el interior de nuestro país es atractivo para pequeñas temporadas, como por ejemplo evitar confinamientos, pero para una vida continuada resulta difícil. Tengo muchos alumnos de pueblos de Andalucía que me expresan con vehemencia que quieren salir de allí y venir a la ciudad o a la costa. La imagen que te describen de sus pueblos es aquella de la canción de Serrat, Mi pueblo blanco.

Aquellas dotaciones son imprescindibles, a la par que es necesario ‘renaturalizar’ la ciudad. Que la biodiversidad alcance hasta el mismo centro de las ciudades, amplificará los servicios ecosistémicos que la Naturaleza nos provee.

José Elías dijo que para que haya buenos jardines hacen falta buenos jardineros. ¿Qué pasa con la formación en Jardinería?

Toda la razón en las palabras del Maestro Elías. Él, como nadie, sabe de la importancia de la formación para alcanzar un nivel adecuado a las exigencias del presente, pero sobre todo de un futuro cambiante, en el que habrá que readaptar muchos de los principios básicos de nuestra jardinería actual. Como bien he observado con Díaz-Galiano nos enfrentamos a retos como la disponibilidad de agua, el aumento de olas de calor, a noches tropicales y ecuatoriales, etc., que nuestro verde urbano va a sufrir y para el que habrá que buscar alternativas.

Si bien la formación profesional ya ha avanzado bastante, la Universidad tiene que jugar un papel fundamental en ello, proveyendo títulos reconocibles, desde expertos a másteres, pasado por cursos de reciclaje que aporten al colectivo los conocimientos de nuevos conceptos, instrumentos y métodos, como las Soluciones basadas en la Naturaleza, las infraestructuras verdes y azules y otros métodos de naturación y nucleación, como los bosques domésticos y urbanos actualmente en expansión en muchos países.

Lo que me alegra de todo ello es que dispongamos aquí de una asociación multisectorial que está a la vanguardia de este proceso, entendiendo las necesidades y buscando las alianzas para materializarlas. Enhorabuena AMJA.

Próxima entrega en YO SOY JARDINER@: JOSÉ ELÍAS BONELLS

II Foro de BioProtección Vegetal, cita ineludible de la Sanidad Vegetal

El 23 de septiembre, a las 18 horas, tendrá lugar la presentación on line del evento que se desarrollará en formato virtual los días 14 y 15 de octubre dentro de las actividades paralelas de la Semana Verde Europea, una iniciativa de la Comisión Europea.

«La infraestructura verde (jardines, parques, espacios periurbanos, alineaciones de árboles en calles y plazas…) también sufre la presencia de plagas y enfermedades, pero para su control se disponen de muchas menos herramientas que en la agricultura y son necesarias estrategias de control medioambientalmente sostenibles», explica Regina Monsalve, presidenta del COITAVC (Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Agrícolas y Graduados de Valencia y Castellón), organizador junto a Phytoma-España del Foro de BioProtección Vegetal, que forma parte de las actividades paralelas programadas con motivo de la Semana Verde Europea.

La segunda edición de este foro especializado en gestión integrada de plagas y enfermedades, cita obligatoria para todos aquellos profesionales dedicados a la sanidad de las plantas que estén interesados en iniciar o ampliar sus conocimientos sobre el manejo de plagas y enfermedades con herramientas biológicas, se celebrará en formato virtual los días 14-15 de octubre.

Bajo el título Alternativas de control en Espacios Verdes, el foro revisará la situación actual del manejo sostenible de estos espacios, su marco legislativo y los problemas a los que deben hacer frente los responsables municipales; expondrá las nuevas metodologías de bioprotección, con ejemplos prácticos de experiencias realizadas en diversos modelos de espacios verdes y viveros ornamentales; y presentará algunos casos de plagas y enfermedades emergentes que ya están causando graves problemas en la actualidad o podrían hacerlo a corto plazo. También se abordará la Situación actual de la GIP en empresas de jardinería y viveros.

El 23 de septiembre, a las 18 horas, tendrá lugar la presentación del evento. Puedes inscribirte aquí.

Más información

Comité científico – técnico: Dr. Xavier Pons Domènech y Dra. Antonia Soto Sánchez

Con la Colaboración de la Consellería de Agricultura, Desenvolupament Rural, Emergència Climàtica i Transició Ecològica; IBMA-España; FEEJ; UdL, UPV y Semana Verde Europea (UE Green Week 2020)

Encontrarás la relación de ponentes, el programa preliminar de cada sesión, las normas de publicación de comunicaciones y el formulario de pre-inscripción en la web del evento.

Presentaciones técnico-comerciales

Alternativas sostenibles de control de plagas en arbolado. D. Jaume Alagarda Nacher. Director técnico y CEO de Arborsystems Europe

Protocolo de Koppert para la gestión IPM en áreas verdes. Caso de éxito: Ciudad Deportiva del Real Madrid. Dª Cristina Prados Fernández. Especialista en Áreas Verdes. Departamento Técnico de KOPPERT ESPAÑA

SERENISIM® y OSTRINIL® controlan las plagas más complicadas de las palmeras ornamentales. Dª Irene González. Crop Manager UPL Iberia

Entrevista a Jaume Alagarda, Presidente de FEEJ

Las más de 15.000 empresas de jardinería en España han visto como la crisis del coronavirus se cebaba con ellas al no ser consideradas servicio esencial y al tener complicado acogerse a los ERTE. Pero por otro lado, el confinamiento puso en valor los espacios verdes cuando la ciudadanía pudo pisar la calle. Con este escenario, el presidente de la Federación Española de Empresas de JardineríaJaume Alagarda, analiza el presente y futuro del sector. 

¿Qué balance hacen de la primera parte del año en el sector, en la que la economía recibió un mayor impacto por la pandemia y el confinamiento?

Desde el principio el problema fue grave puesto que limitaba muchísimo nuestros movimientos y la información era escasa, cambiaba constantemente, desde FEEJ dábamos información de referencia a las empresas para evitar la desinformación y bulos que circulaban en las redes.
Nuestra situación es que no somos una actividad que nos permita acogerse a las ayudas estatales, como los ERTE, pero tampoco somos considerados esenciales para poder ejercer nuestra actividad con libertad y con las pertinentes medidas de seguridad.

Todos reconocemos la suerte que han tenido los que quedaron confinados en una casa o grupo de casas con jardín, cerca de un parque para poder “airearse” dentro de la franja horaria permitida. Eso ha marcado un punto de inflexión, un reconocimiento (en España y en todo el mundo) de que los espacios verdes son mas que esenciales para la vida en la ciudad. De todos modos, hemos seguido dando servicios necesarios a nuestros clientes dentro de lo posible.

Cuando el confinamiento acabó, el trabajo volvió con cierta fluidez, mucha gente ha recuperado con más ganas el gusto por su jardín. Por otro lado, muchos contratos estaban retenidos hasta el momento de poder ejecutarlos, muchas administraciones locales cesaron casi el 100% de su actividad, e incluso se pararon proyectos en ejecución. Hay un considerable retraso en este tema que ha aumentado la contratación de trabajos de verano. Lo que quiero decir es que se aprecia una falsa euforia que puede derivar en una escasez de actividad.

¿Qué expectativas tienen para los próximos meses de 2020? ¿Y para 2021?

En toda Europa ha habido este boom de trabajo post confinamiento, esa euforia que comentaba antes, pero todos observamos un frenazo de proyectos en desarrollo/diseño que darán lugar a falta de contrataciones en los próximos meses. A esto se suma el cierre de empresas y negocios que, poco o mucho, generan negocio en la pequeña empresa. Estamos hablando de más del 70% del sector entre autónomos y micropymes.

«Desde el inicio de la crisis de 2007 se ha visto la gran resiliencia de las empresas de jardinería, resistiéndose a cerrar, negociando sus créditos, gastando sus ahorros o rehipotecando sus bienes»

¿Cuál ha sido la dinámica de los últimos años respecto a la facturación? ¿Han detectado un crecimiento o descenso del número de empresas de servicios de jardinería?

Esta profesión es muy importante dentro del sector servicios y para la economía de los estados y sobre todo en España. A pesar de lo que publican algunos organismos como DBK, que menosprecian nuestra actividad, hay censadas mas de 15.000 empresas de jardinería y ya en 2018, según el INE, generaron un volumen de negocio de más de 1.700 millones de euros. Estas dan empleo a más de 100.000 trabajadores sin contar con todos los suministros de productos y servicios auxiliares a la jardinería que multiplican el volumen de negocio y de empleo.

Desde el inicio de la crisis de 2007 se ha visto la gran resiliencia de las empresas de jardinería, resistiéndose a cerrar, negociando sus créditos, gastando sus ahorros o rehipotecando sus bienes y pasando a un tamaño menor o bien aumentado sus servicios, reinventándose técnicamente y consiguiendo adaptarse a la nueva situación. En los últimos 5 años con la leve recuperación del sector público y sobre todo por la mejora en la seguridad del empleo se apreciaba un moderado ascenso de la facturación y un sostenido aumento del número de empresas de jardinería, en especial micropymes que son el 99% del sector. Este año con el problema de la “CoronaCrisis”, con el cierre de negocios y empresas, la caída del empleo y la reducción de la actividad en las administraciones, el volumen de negocio va a disminuir inevitablemente. Y por supuesto aumentará la economía sumergida puesto que las políticas de los gobernantes son para apretar más a las pymes, recaudatorias, en lugar de ayudar al emprendimiento real, por ejemplo con un IVA reducido. El cliente exige factura legalidad, afloran empresas y mejora el empleo y el sistema.

Hay expectativas de que los fondos Europeos de recuperación van a ser abundantes con preferencia en iniciativas verdes y sostenibles, pero nuestro miedo es que acaben en manos de grandes corporaciones. No sería raro puesto que están en la mesa de reparto, con macroproyectos como transición energética o infraestructuras “verdes”. Esto poco va a afectar a la ciudadanía puesto que los intermediarios absorben su parte y suelen ser los únicos beneficiarios de este proceso y encima nos restriegan sus inmensos beneficios anuales para demostrarnos quienes manejan esto. Queremos evitar que ese 1% maneje el destino del otro 99% que son los que pagan todo con sus impuestos. A ver si no de dónde salen los fondos europeos… de los impuestos pagados euro a euros por cada ciudadano.

«Con esta crisis aumentará la economía sumergida puesto que las políticas de los gobernantes son para apretar más a las pyme, recaudatorias, en lugar de ayudar al emprendimiento real»

¿Cuáles son los servicios más habituales? ¿Ha habido recientemente un cambio de tendencia?

Se da una mayor especialización en las empresas. La competencia por el cliente genera mejoras en los servicios, la pymes tienen esa virtud, generan innovación y desarrollo. Todo ello influye en el sector. Los clientes privados son un área muy importante en el volumen total, estaban aumentando los proyectos privados y mejorando su calidad, esperamos que no se vean afectados seriamente por la pérdida de empleo de la Coronacrisis.

¿Cuáles son los objetivos y los retos para la federación a corto y largo plazo?

Nuestro principal objetivo a medio plazo es demostrar y hacer valer la esencialidad de la jardinería, de nuestro trabajo, la necesidad de tener espacios saludables de calidad cerca o dentro de nuestras viviendas. Europa lo tiene claro, todas las directivas priman el “Green Deal” el gran acuerdo por los espacios saludables y la sostenibilidad.
En España de momento solo hay palabras y algún que otro planteamiento que no acaba de cuajar, por eso a largo plazo nos planteamos ubicar el paisajismo al principio de la cadena donde se generan estos proyectos, influir en ellos, empujarlos y darlos a conocer. La gente de las ciudades los está necesitando mucho más que a los centros comerciales y el asfalto.

Tenemos previsto participar en proyectos europeos tipo CHAFEA o similares, coorganizados entre entidades de varios países para que los fondos acaben en nuestras empresas, las pymes de jardinería y paisajismo. Son proyectos que abarcan grandes objetivos y diversidad de actuaciones pero que siempre han de tener repercusiones directas en la población y sus espacios verdes.

Otro de los objetivos, también de los mas importantes es dignificar nuestra profesión menospreciada por la administración y por las grandes empresas que mantienen el control económico de los proyectos “verdes”, hablo por ejemplo de que los proyectos paisajismo o verdes se diferencien de los de construcción y no sean la última partida a ejecutar, que se exija la intervención de un paisajista y se defina una titulación habilitante, como en Francia sin ir mas lejos, que el convenio colectivo sea específico de la jardinería privada o pública y se adapte a las características de la actividad y de los trabajadores. En fin, darle a nuestras empresas la esencialidad que se merecen. Todas las empresas europeas estamos unidas en esto gracias a la Asociación europea de empresas de jardinería ELCA.

Fuente: Guía Verde